Narrado por ZoeEl vestido rojo se sentía como una segunda piel, pero las miradas de la élite médica de la ciudad se sentían como dagas. Al entrar al salón principal de la mano de Ian, el murmullo fue instantáneo. Era una marea de "mírala, es ella", "volvió de Londres con un hijo" y "¿vieron cómo la mira Blackwood?".Caminamos hacia la pared de honor, donde se proyectaban fotos de nuestra generación. Me detuve frente a una: éramos Santi, Thiago, Sofía y yo, riendo en las escaleras de la facultad. En la siguiente, aparecía Ian, mucho más joven y serio, recibiendo un premio. Ver esas imágenes me recordó cuánto habíamos cambiado. El dolor de la apuesta seguía ahí, en algún rincón, pero la mano de Ian apretando la mía me anclaba al presente.—Estás radiante, Zoe —susurró Ian cerca de mi oído—. Ignora a los buitres. Solo tienen envidia de que la cirujana más brillante de la década sea mi esposa.La gala transcurría con una normalidad tensa hasta que nos detuvimos cerca del escenario princip
Última atualização : 2026-05-26 Ler mais