Narrado por IanFaltaban exactamente dos horas para que el turno de Zoe terminara. Lo sabía porque había consultado mi reloj cada cinco minutos durante la última hora. Me encontraba en la cafetería, en la "mesa de los veteranos", rodeado de Marcos, Santi y, para mi desgracia, Mark, que parecía disfrutar enormemente de mi estado de agitación.Elena, que había estado sentada con nosotros lanzándome miradas de "te lo advertí", se levantó tras recibir una llamada.—Los dejo solos, caballeros —dijo Elena con una sonrisa de suficiencia—. Ian, trata de no perforar la mesa con la mirada. Estás asustando a los internos.Me quedé solo con el "comité de sabios". A unos metros, en la mesa de los residentes, Zoe conversaba animadamente con Thiago y Sofía. Se reía. Una risa auténtica que no me había dedicado en días. Pero la armonía se rompió cuando un tipo alto, de mandíbula cuadrada y una bata demasiado blanca para ser real, se acercó a ellos.—¿Quién es ese? —pregunté, mi voz saliendo más grave d
Última atualização : 2026-05-26 Ler mais