La habitación estaba apenas iluminada solo por la lámpara de la mesita de noche, Alma estaba recostada contra varios cojines, con la camiseta subida hasta debajo de los pechos, dejando al descubierto su vientre. Nikolai se había arrodillado a su lado en la cama, concentrado en aplicar la crema con movimientos lentos.Sus dedos grandes, normalmente ásperos, se deslizaban con una ternura casi reverente sobre la piel tensada. Daba círculos suaves, asegurándose de no ejercer demasiada presión.Alma lo observaba en silencio, una pequeña sonrisa en los labios. Levantó una mano y empezó a acariciar su cabello oscuro, pasando los dedos entre los mechones con calma.Fue entonces cuando ambos lo sintieron. Un movimiento leve… quizás una patadita suave, apenas perceptible, pero inconfundible bajo la palma de Nikolai. Él se detuvo en seco. Levantó la vista hacia Alma con los ojos grises abiertos de sorpresa.—Creo que… alguien se movió —dijo en voz baja, casi incrédulo.Alma soltó una risa suave
Última actualización : 2026-08-02 Leer más