Lorenzo BianchiSalí de la mansión de los Russo dominado por la furia, ciego de odio por haberme dejado acorralar.¿Cómo pude ser tan estúpido, carajo? ¿Cómo caí en esta trampa inmunda sabiendo exactamente de lo que esa familia es capaz?Debí haber rechazado cada gota de esa bebida, jamás haberme quedado a cenar. Pudieron haberme dopado al tomar el whisky, en la copa de vino o en la misma comida.¿Cómo pude ser tan vulnerable e idiota?—Perdóneme por no haber hecho nada más que esperarlo, señor —Joseph pide perdón por décima vez, tenso al volante mientras acelera en dirección a la clínica.—Intenté llamarlo varias veces, pero la señora Russo inspeccionaba la puerta, diciendo que usted mandó a decir que lo aguardara —añade, visiblemente carcomido por la culpa.—No te preocupes, Joseph. No tuviste culpa alguna y no tenías forma de adivinarlo —gruño, pasándome la mano por el rostro, sofocado y con la sangre hirviendo.—Esa familia es un nido de víboras ponzoñosas que solo esperan el mome
Última actualización : 2026-07-29 Leer más