Enzo BianchiHoras antes, en Florencia...Aún aguardaba la respuesta de Marcella, quien parecía temer profundamente revelar la identidad del desgraciado que le había puesto las manos encima.—No sirve de nada intentar ocultar el nombre del maldito que te lesionó, Marcella. Lo voy a descubrir de una forma u otra —afirmo, con la voz vibrando en una amenaza velada.—Señor Bianchi, por favor... No quiero hablar sobre esto. Esta situación lamentable ocurrió y no pude disimularlo esta vez, pero prefiero dejarlo así... —suplica ella con la mirada perdida.—¡¿Cómo que "no pudiste disimularlo esta vez"?! ¡¿Esto ya ha pasado otras veces, Marcella?! —cuestiono, sintiendo la sangre hervir en mis venas ante la constatación.Avanzo en su dirección y, sin pedir permiso, sujeto su mano temblorosa, jalándola con firmeza para que se levante del sillón.Aun consciente de que la estoy asustando, necesito respuestas que eliminen esta duda cruel que atormenta mis pensamientos.—Quítate la blusa, Marcella —
Dernière mise à jour : 2026-09-13 Read More