CAPÍTULO 56: Ya no estoy atada.(Amanda)—Rich —llamé con voz cantarina—, abre el maletero.—Dije que no.Rich sonaba miserable. Llevaba un buen rato jugando con su mente.—Mi Alfa se pondrá furioso. No vale la pena. Tengo mujeres en Reno mejores que esta —murmuraba, más para sí mismo que para mí, mientras golpeaba el portón por milésima vez—. Ahora cierra tu maldita boca.Yo ya me había liberado de las ataduras hacía un rato. Entre un parpadeo y el siguiente, algo sucedió en mi interior: surgieron dientes afilados, pelaje, y de repente las cuerdas cedieron ante mi nueva fuerza.—Déjame probarte —mi voz sonaba baja, ronca por la necesidad que me quemaba—. Ellos no pueden olerlo, ¿verdad? Si solo jugamos un poco...—Está lloviendo —Rich parecía inseguro—. Si termino antes de que...El timbre de un teléfono lo cortó y maldijo. Sentí el peso del coche balancearse mientras sacaba el móvil de su bolsillo.—Diga, Alfa... No, no la he tocado.—¿Estás seguro? Porque parece que lo estás planea
Dernière mise à jour : 2026-09-19 Read More