—Me prometiste que no me dejarías, Abigail —dijo Sebastian, avanzando un paso hacia mí antes de detenerse.Permanecía frente a mí, en medio de nuestra habitación, con los hombros tensos y las manos abiertas a los costados. Sus ojos grises, que tantas veces había visto tranquilos incluso en los momentos más difíciles, estaban llenos de una angustia que no intentaba esconder. Ya no quedaba mucho del hombre seguro que conocía. Parecía agotado, como si aquella conversación estuviera arrancándole algo que llevaba demasiado tiempo guardando. Y verlo así me dolió más de lo que quería admitir.Sostuve su mirada mientras sentía que algo dentro de mí volvía a romperse. Quería creerle. Una parte de mí deseaba acercarse, olvidar la fotografía y dejar que me abrazara como tantas otras veces. Pero no podía hacerlo. Di un paso hacia él, aunque mantuve la distancia que todavía necesitaba.—Eso fue antes de saber la verdad, Sebastian —respondí, tragando el nudo que tenía en la garganta—. Antes de entr
Última actualización : 2026-08-31 Leer más