La cerradura electrónica emitió un clic detrás de mí y, al girarme, vi que la puerta había quedado completamente cerrada. Frente a mí se encontraba la pequeña oficina lateral de la mansión, revestida de madera oscura y apenas iluminada por la claridad gris que entraba desde el exterior. A través del panel de cristal que daba al salón principal, todavía podía distinguir al abuelo Maximilian. Permanecía de pie, apoyado en su bastón, siguiendo cada movimiento desde el otro lado del cristal con una atención que me hizo sentir observada incluso a distancia. A pocos pasos, el detective dejó la carpeta sobre la mesa con un golpe seco que rompió la quietud del cuarto.Con el miedo creciendo bajo la piel, tomé asiento frente a él y apoyé las manos sobre mi regazo, obligándome a respirar con normalidad. No iba a permitir que la familia Laurent decidiera cómo debía sentirme ni que aquella situación me hiciera dudar de mis propias decisiones. Si querían escuchar mi versión, tendrían que hacerlo s
Última atualização : 2026-08-18 Ler mais