El camino de vuelta al ático fue en silencio, pero no era un silencio incómodo. Era el silencio de dos personas que sabían que estaban a punto de cruzar una línea, de dos personas que habían esperado este momento durante un año entero. Ivy caminaba junto a Darien, su mano en la de él, sintiendo el calor de sus dedos entrelazados, sintiendo que, por primera vez en semanas, podía respirar.Cuando entraron al ático, todo parecía igual. Los ventanales, el piano, los libros, pero algo era diferente. La luz, quizá. O la forma en que ambos se miraron al cruzar el umbral.Darien dejó la maleta en el suelo y se volvió hacia ella. Sus ojos azules estaban fijos en los de ella con una intensidad que la desarmaba.—Ivy —dijo—. Siéntate. Necesito decirte algo.Ella obedeció, dejándose caer en el sofá, el corazón latiéndole con fuerza. Él se quedó de pie frente a ella, como si necesitara ese pequeño altar para lo que iba a decir.Sacó del bolsillo interior de su chaqueta el sobre que había mostrad
Last Updated : 2026-10-15 Read more