El frío había dejado de sentirse como tal.Ahora se percibía como una entumecimiento progresivo que se adentraba, lentamente, desde las puntas de los dedos de los pies hacia las pantorrillas, las rodillas y las caderas.Eleanor avanzaba de un pilote a otro bajo el embarcadero, aferrándose con los dedos a la madera resbaladiza y cubierta de musgo.Bajo la pasarela, el espacio entre las vigas era oscuro y angosto, pero allí fue donde lo encontró: un travesaño horizontal que unía dos pilares, lo bastante ancho y elevado sobre la superficie del agua. Sacando fuerzas de donde apenas le quedaban, izó su cuerpo hasta quedar arriba, jadeando, y apoyó la espalda contra la madera.El agua goteaba de su cabello y de su ropa. Los dientes le castañeteaban de forma incontrolable.El teléfono.Buscó en el bolsillo de su rebeca con dedos entumecidos. La pantalla estaba completamente negra. Presionó una vez, y luego otra. Ni un destello de luz. El agua se había filtrado en su interior.Eleanor cerró l
Last Updated : 2026-10-11 Read more