Las horas pasaban lenta y vertiginosamente en el reloj de pared, en la pantalla de su celular, en el reloj de mano de algún otro empleado, y le hacía sentir ligeros nervios en el estómago para Valeria, algo en sus rodillas temblorosas le indicaban que Alextander estaba planeando algo sospechoso, pero mientras pasaban los minutos, ella no podía dejarse llevar por aquellos pensamientos, respira hondo y exhala suavemente, podía con esto, ella puede. Finalmente la hora indicada había llegado, Valeria se detuvo frente a la puerta del penthouse con el corazón latiéndole con fuerza. Llevaba puesto el vestido negro que Alexander le había comprado semanas atrás: el mismo que marcaba cada curva de su cuerpo con una precisión casi cruel. Se pasó las manos por la falda, intentando calmarse, y finalmente empujó la puerta.El lugar estaba en completa penumbra.Solo la luz de la ciudad entraba a través del enorme ventanal de cortinas abiertas, dibujando rayas plateadas
Last Updated : 2026-10-21 Read more