Valeria despertó con el corazón todavía acelerado. La noche anterior se sentía como un sueño confuso: el vestido rojo, la mirada intensa de Alexander, el baile, las palabras de Mateo… y esa sensación peligrosa de que, por un momento, todo había dejado de ser falso.Se levantó de la cama del penthouse y se miró al espejo. Tenía ojeras y las mejillas todavía un poco sonrojadas. Se duchó, se puso el uniforme del café y bajó a la cocina. Alexander ya estaba allí, impecable con un traje azul oscuro, revisando algo en su teléfono mientras tomaba café negro.— Buenos días — saludó ella con voz suave.Él levantó la vista. Por un segundo, sus ojos se detuvieron en ella con más intensidad de la habitual.— Dormiste poco — observó.— Estoy bien.Alexander dejó el teléfono sobre la isla de la cocina y se acercó unos pasos. No la tocó, pero su presencia era abrumadora.— Anoche… te comportaste mejor de lo que esperaba — dijo con tono controlado—. Incluso cuando Mateo se acercó. Reaccionaste como d
Last Updated : 2026-09-17 Read more