SOFÍA— Dile que estás enferma, con dolor de barriga, no sé, inventa. — Hablé, sujetándola por la cintura en la cama, intentando impedirle levantarse, que me dejara.— Leonardo, di mi palabra de que iría a ver a mis abuelos. — Ella intentó soltarse, pero yo la mantuve en el sitio, firme.— Llama. Es lo mismo que estar delante de la persona. — Dije, y ella negó, incrédula, los ojos abiertos de par en par. — Amor, me voy a poner morado sin tu presencia aquí. — Refunfuñé, haciendo un mohín, un tono de niño mimado.— ¿Me quieres aquí solo por mi cuerpo? — Ella abrió mucho los ojos, fingiendo estar enfadada, una sonrisa en los labios.— Claro. ¿Sabes cómo soy de idiota para perderlo? — Pasé la mano de su muslo hacia arriba, besando el valle entre sus pechos, sintiendo su piel suave contra mis labios, el calor de su cuerpo.— ¿Y quién dijo que lo tienes? — Ella arqueó la ceja, provocadora, un desafío en los ojos.— Claro que lo tengo, es mío. Esta marca aquí lo muestra. — Señalé su pecho, d
Huling Na-update : 2026-09-27 Magbasa pa