Ella y aquel desgraciado habían terminado... Él la dejó, en realidad, con una crueldad que no sorprendió a nadie. La engañó con su mejor amiga, lo que hizo que ella se pusiera mal y casi perdiera al bebé por los nervios, una tragedia anunciada. Mi padre se quedó allí mientras Cláudia la consolaba, pero él no dijo nada, se limitó a observarla mientras lloraba, su silencio como una sentencia.Solo me preocupaba el bebé, la vida que crecía dentro de ella, pero, aparte de eso, no sentí nada. Ni siquiera la satisfacción de verla experimentar lo mismo que yo había sentido, el dolor de una traición. Simplemente... no me importó. No sentí nada, como si aquella historia no tuviera nada que ver conmigo. Ya sabía que él la estaba engañando, que esa era su naturaleza. Si había hecho eso en la granja con nuestra prima, delante de todos, no era ninguna novedad que volviera a hacerlo, un patrón que se repetía. La historia se repetía, y yo solo esperaba que Natália finalmente aprendiera la lección y
ปรับปรุงล่าสุด : 2026-10-15 อ่านเพิ่มเติม