Esa noche todo había pasado demasiado rápido. Aún tenía aquella frase de Alana dando vueltas en mi cabeza, aunque la mano cálida de Matthew sostenía la mía como un pequeño recordatorio de que debía olvidarlo.Suspiré profundamente, recostándome sobre mi asiento.—¿Estás incómoda, conejita? Si quieres, podemos volver a dormir en la cama del jet.Su voz tenía ese tono coqueto que intenté ignorar. Habíamos viajado en su jet privado y, a pesar de que intenté evitar quedarme dormida, no lo conseguí. Terminé entre sus brazos en aquella cama, recordándome una vez más que él era mi debilidad. Aunque sabía que este amor tenía fecha de caducidad, Matthew me hacía sentir preciada.Por momentos, me había sentido más amada con él que durante años de matrimonio con Peter.—Paso —ladeé la cabeza—. Por cierto, ya me dijiste que nos quedaríamos un tiempo en España, pero ¿en qué hotel nos quedaremos?Matthew me observó durante unos segundos antes de reír levemente. Esa expresión me hizo sentir que estab
Zuletzt aktualisiert : 2026-10-05 Mehr lesen