Su hijo era la perfección hecha carne.Tenía unos cachetitos redonditos, teñidos de un suave sonrojo, que parecían dos manzanas de caramelo listas para morderse, mientras que sus labios, pequeñitos y delicados, reposaban en un puchero tierno.El corazón de Estefania se derritió, enamorándose de ese pequeño ser que había creado junto al hombre que amaba.—Míralo, Cristian... Es hermoso —susurró, alzando la vista hacia él, quien no se apartaba de su lado.Cristian se acercó y estiró un dedo. De inmediato, la diminuta mano del bebé se cerró alrededor de su dedo con fuerza, como si estuviera saludando a su padre. Su mano era enorme en comparación, haciendo que el pequeño se viera todavía más frágil.Estefanía se maravilló al ver la escena.—Parece que te conoce bien —murmuró con suavidad.—Ya te lo dije, es un acosador como su madre.Ella no pudo evitar refunfuñar. Ni siquiera en un momento así se portaba con seriedad.—Eres un tonto —reprochó, deseando apartarlo de un manotazo.Pero para
Last Updated : 2026-10-06 Read more