JEZEBEL—Hola, nena —dijo Jax con calidez—. ¿Todavía me sientes de anoche?Sonreí, con las mejillas ardiendo. —Mhm.—En mi casa esta noche, a las ocho en punto. Marcus estará aquí. Ponte algo fácil de quitar.Se me cortó la respiración. —Jax…—Te tengo —murmuró suavemente—. Iremos despacio, asegurándonos de que te sientas segura y bien. Solo nosotros dos para ti.Me mordí el labio. —Está bien… Estaré ahí.—Esa es mi chica —dijo, sonriendo a través del teléfono—. No puedo esperar a consentirte.Llegué con un vestidito rojo corto sin nada debajo. Me temblaban las manos cuando toqué. Jax abrió la puerta y me jaló hacia adentro. Marcus ya estaba ahí, sentado en el sofá con una cerveza. Era casi tan grande como Jax, cabello oscuro, mandíbula fuerte y el mismo aura militar confiada. Sus ojos se iluminaron cuando me vio.—Joder, Jax. No estabas mintiendo —dijo Marcus con voz baja—. Se ve aún mejor de cerca.Jax se paró detrás de mí, con las manos en mis hombros. —Esta es Lila. La sobrina
Zuletzt aktualisiert : 2026-07-02 Mehr lesen