Caminé hacia el comedor, donde Thomas ya me esperaba sentado a la mesa. Desayunamos en un silencio tranquilo, sin las tensiones de los días anteriores. La comida de la mansión siempre era abundante, pero hoy él se aseguró de que comiera hasta la última porción de fruta y proteína antes de ponernos de pie.Al salir de la mansión, el auto lujoso de Thomas —un sedán blindado, negro e impecable— nos esperaba frente al porche.Thomas caminó directo hacia la puerta del conductor, pero me le adelanté dos pasos y me paré frente al volante, cruzándome de brazos.—Déjame conducir a mí —le pedí, mirándolo con tono decidido.—No —respondió seco, sacando las llaves.—Enséñame, Thomas. Si voy a estar lista para cualquier cosa, necesito saber manejar este tanque.—Hoy no, Emma. Tenemos una cita programada y no voy a perder tiempo enseñándote a controlar un auto blindado en la autopista —sentenció, rodeándome para abrir la puerta del copiloto—. Súbete.Rodé los ojos, pero no discutí más y entré. El tr
Última actualización : 2026-08-02 Leer más