Apenas despuntaba el alba cuando sentí la mano pesada de Thomas sacudiéndome suavemente el hombro. Abrí los ojos con lentitud, todavía adormilada por el cansancio. Él estaba de pie junto a la cama, completamente vestido con sus pantalones tácticos y las botas de combate.—Levántate, Emma —dijo con esa voz plana y profunda—. Tienes clase con Varek. Él te va a entrenar.Me incorporé de golpe en la cama, apartando las cobijas mientras me frotaba los ojos.—¿De verdad? —pregunté, sorprendida, recordando la conversación de la noche anterior.—Sí —respondió Thomas, firme—. Estuve pensándolo. Tienen razón: necesitas saber cómo responder si las cosas se ponen feas. Hablé con Varek. Tendrán cuidado contigo por el embarazo, nada de llaves brutales ni impactos fuertes. La idea es que aprendas a empuñar un arma, a mantener el equilibrio, a esquivar y, sobre todo, a disparar balas de plata con precisión.Me quedé mirándolo unos segundos, asimilando que no me estaba protegiendo encerrándome, sino d
Última actualización : 2026-07-26 Leer más