—La bestia no miente, pero cree que manda en todo —atacai de nuevo, enganchando mis piernas alrededor de su cintura con fuerza, acoplándolo aún más a mi cuerpo para desafiarlo directamente a la cara—. A ver si tu lobo aguanta el ritmo sin perder el control, Alfa. Porque si vas a tomarme, lo vas a hacer bien, no con tus putos discursos de dominación.Thomas soltó un gruñido sordo, denso, cargado de una frustración animal que me retumbó directo en los huesos. La presión de su cuerpo contra el mío era un castigo de calor, una masa de músculo tenso que amenazaba con aplastarme contra el colchón.Inclinó la cabeza para atraparme los labios en un beso rudo, hambriento, pero no se lo permití.Giré la cara con violencia a la derecha, dejando que su boca chocara contra la línea seca de mi mandíbula. Me quedé rígida bajo su peso, congelando cualquier movimiento, apagando el fuego de mi cuerpo de golpe. Sostuve los brazos firmes contra su pecho y aflojé mis piernas alrededor de su cintura, deján
Última actualización : 2026-08-01 Leer más