Tomé la cucharilla para probar otro pedazo de pastel mientras mantenía a Emma bien sujeta de la cintura sobre mis piernas. La tranquilidad que respirábamos en este despacho, con el aroma a canela y manzana llenando el aire, era un lujo que no pensaba dejarme arrebatar por nadie.—Por cierto, mi vida —dije con voz grave, mirándola directamente a los ojos—, pedí que el doctor Harrison viniera a la mansión en un par de horas.Emma se detuvo un segundo antes de llevarse otro trozo a la boca, parpadeando con sorpresa.—¿Harrison? ¿Pasa algo malo, Thomas?—No, nada malo —la tranquilicé de inmediato, pasándole la mano por la espalda para suavizar su postura—. Pero entre la tensión de la cantera, el encierro por el calor, el desastre de Mayra y las llamadas de esta mañana, has tenido demasiados altibajos emocionales en muy poco tiempo. No quiero sorpresas ni asumir que todo está bien. Quiero que te revise con calma y verifique cómo va el desarrollo del bebé.Una sonrisa dulce y llena de grati
آخر تحديث : 2026-09-10 اقرأ المزيد