Nos quedamos en el jardín un rato largo. El viento helado de la montaña me despejaba la cabeza con cada bocanada y estar con Freya, sin el protocolo pesado de la guardia ni la mirada encima de Thomas todo el tiempo, era un alivio real.—Cambiemos de tema —le pedí, recostando la cabeza contra el respaldo de la banca—. Ya me cansé de hablar de Archer, de mi útero y de las cirugías. Háblame de ti, Freya. ¿Qué hay de tu vida? ¿Cero movimiento amoroso o hay alguien que te esté quitando el sueño?Freya soltó una risa baja, seca, mirando hacia los árboles mientras cruzaba los brazos sobre el pecho.—Sabes que yo no estoy hecha para romances de novela, Emma. Mi vida es el frente y las armas.—No te pedí un romance —sonreí, mirándola de lado—. Solo dime si hay alguien.Freya lo pensó dos segundos antes de soltar un bufido resignado.—He estado hablando mucho con el tipo con el que pasé mi semana de calor —admitió, encogiéndose de hombros como si no fuera la gran cosa—. No es nada formal, solo.
Terakhir Diperbarui : 2026-09-18 Baca selengkapnya