La puerta del pasillo del búnker se abrió. Frente al cristal de la incubadora, me mantuve con los brazos cruzados, observando a mi hija respirar tranquila dentro del habitáculo mientras los monitores marcaban su ritmo constante.Lyra era pequeña, pero tenía la fuerza innegable de nuestra sangre.Pasos pesados y firmes resonaron a mi espalda. No necesité girarme para reconocer el andar de mi hermano. Hork se detuvo a mi lado, dejando caer una mano su sobre mi hombro.—Felicidades, hermano —dijo Hork con voz profunda—. Una cachorra fuerte.—Gracias —respondí sin apartar los ojos del cristal, sintiendo cómo la tensión acumulada en el cuello se negaba a ceder—. Pero nació antes de tiempo, Hork. Siete meses y medio. Los médicos lograron estabilizar el desprendimiento y la cesárea salió bien, pero Emma está agotada, sedada en la sala de recuperación, y Lyra necesita horas de monitoreo pulmonar. No puedo mover a ninguna de las dos de este búnker. Ni hoy, ni mañana.Hork entornó los ojos, com
Last Updated : 2026-09-24 Read more