Wilson había sido atravesado con clavos. Sin atención, le quedaba media vida. Yacía en el suelo, labios secos, ojos hundidos, rostro gris, como un muerto viviente.Al oír pasos, Wilson se movió. Vio a Davin y a Windy, y retrocedió arrastrándose, aterrado.—¿Qué van a hacer? ¡Suéltenme! ¡Se lo ruego, suéltenme! —lloriqueó, débil.Si seguía así, moriría. Era joven, con futuro. No quería morir.Verlo suplicar le dio asco a Windy.—Alguien como tú, ¿merece vivir? —dijo, con los dientes apretados. Lo odiaba hasta la médula. ¡Cómo se atrevió a hacerle eso a Lily! Ni muerto pagaría.Wilson lloró, desesperado:—¡Me equivoqué! ¡No me maten! ¡Soy el esposo de tu hermana! ¡Si muero, ella enviudará!—Si mueres, ella por fin respirará.—¡No! ¡Ella no me dejará morir! ¡Quiero verla! ¡Déjenme verla! —Wilson intentó levantarse. Las zonas clavadas ya ni dolían, de tan dormidas. Pero, al ponerse de pie, Davin lo pateó de nuevo al suelo.—¿Crees que puedes pararte y hablar? —Su voz, helada.Wilson, arro
Last Updated : 2026-09-04 Read more