Pero, por los niños, Windy aguantó. No se atrevió a nada. Ella y Davin tenían un objetivo común: que los niños crecieran sanos, sin problemas en casa.Windy no dijo nada. Tomó los palillos y comió. Aunque ya había comido con Lily, si Davin quería actuar, ella lo acompañaría.—Mamá, quiero carne. Sírvene. —Flora señaló un plato.Windy le puso carne.Flora, con sus ojotes, señaló el plato vacío de Davin.—Mamá, papá también quiere carne. Mucha. Sírvele.Windy se tensó. No actuó de inmediato. Miró a Davin. Sus ojos negros la observaban. Un escalofrío.—Mamá... —Flora insistió, algo molesta. Los otros cinco dejaron de comer, mirándola, expectantes.Bajo seis pares de ojos suaves y esperanzados, Windy se sintió impotente. No podía decepcionarlos. Le sirvió carne a Davin.—Come.Dos palabras, sin emoción. Luego bajó la cabeza.Aunque sentía la mirada de Davin, la ignoró. Temía que, al encontrarla, perdiera el control.Porque podía engañar a los niños, y a Davin, pero no a su corazón. Amaba
ปรับปรุงล่าสุด : 2026-09-07 อ่านเพิ่มเติม