**NATALY**Gabriel me atrapó la muñeca en el acto. Su agarre era de hierro, pero al sentir el roce de mi piel, la rabia de sus ojos grises mutó de golpe en un fuego hambriento, sucio y dominante.—Dijo tu nombre de nuevo, Nataly —siseó en un murmullo cavernoso, tirando de mí hacia delante hasta pegar mi vientre suave contra su cadera—. Ese imbécil se atrevió a mirarte como si todavía tuviera derecho a reclamar algo que es mío.—Nadie reclama nada, Gabriel —le contesté, bajando la voz a un susurro de pura seda, pasándole los dedos por la nuca para enredarlos en su cabello oscuro—. Reims es mío, tú eres mío y la deuda de los astilleros la vamos a liquidar esta misma tarde solo para ver a los de la Croix arrastrarse por los tribunales de París.Una sonrisa de víbora calculadora se le dibujó en los labios. Gabriel se inclinó, sepultando su boca en la curva de mi cuello para darme un mordisco seco que me sacó un gemido agudo contra su hombro.—Alessio —bramó él sin soltarme, con la voz ras
Última atualização : 2026-09-05 Ler mais