Stefano la miró fijamente a los ojos, sintiendo cómo el peso de la atmósfera se volvía casi insoportable.Una tensión cargada de electricidad y deseo reprimido flotaba entre ambos.Él dio un paso cauteloso hacia adelante, acorralándola levemente pero manteniendo aún una pizca de la prudencia que le dictaba su deber.—Estás a punto de cruzar una línea sin retorno, Fiorella —murmuró él con la voz enronquecida por la cautela y la tentación—. ¿Estás completamente segura de que esto es lo que quieres?Fiorella sonrió. Fue una sonrisa despacio, demasiado segura, intensa y cargada de una sensualidad calculadora que hizo que a Stefano se le acelerara el pulso de inmediato.—¿Tienes miedo de mí, Stefano? —provocó ella, manteniendo la barbilla en alto y sosteniéndole la mirada con descaro.Él negó lentamente con la cabeza. No le temía al peligro, ni al dolor, ni a nada que viniera del exterior, y mucho menos a la mujer que tenía enfrente.—Yo tampoco —sentenció ella en un susurro grave—. Entonce
Última actualización : 2026-09-21 Leer más