Me quedé unos segundos mirando la pantalla apagada del teléfono después de terminar la llamada con Nora. No recordaba la última vez que una conversación tan sencilla me había hecho sentir tan ligera. Probablemente se debía a que, desde que acepté ocupar el lugar de Isabella, cada palabra que salía de mi boca tenía que pasar primero por una especie de control de seguridad. Pensarla, revisar si podía despertar sospechas y, solo entonces, decirla. Con Nora nunca había tenido que hacer eso. Ella conocía mis silencios, mis manías y hasta la forma en que cambiaba de tema cuando algo me preocupaba, lo cual podía convertirse en un problema durante nuestra salida, pero en ese momento preferí concentrarme en lo bueno: iba a verla.Cerré la novela, coloqué el marcador entre las páginas y observé la portada con cierta resignación.—Luego continuamos —murmuré—. Aunque sigo pensando que el protagonista no merece que lo perdonen tan rápido.Terminé el té, que ya empezaba a enfriarse, y dejé la taza
Última atualização : 2026-07-30 Ler mais