Abrí el primer registro. La fundación había sido creada veintitrés años atrás. —Esto comenzó antes de que mi padre se retirara del Grupo —observé.—Mucho antes —confirmó Álex, apoyando una mano sobre el escritorio—. Durante los primeros once años, la cuenta realizó pagos trimestrales bastante pequeños. Matrículas escolares, alquileres, seguros médicos y algunos gastos de manutención.Recorrí la lista con la mirada. Los pagos habían sido enviados a instituciones diferentes, pero todos llevaban el mismo código de beneficiario. A.M.—¿Müller? —pregunté, señalando la segunda inicial.—No puedo confirmarlo —respondió Álex mientras negaba despacio—. Puede ser un apellido, un segundo nombre o una clasificación interna. Sin el anexo, solo tenemos las letras.Abrí otro archivo. Los pagos cambiaban con el paso del tiempo. Primero aparecían colegios privados en Hamburgo. Después, una universidad en Suiza. Más tarde, el alquiler de un apartamento en Londres y transferencias mensuales a una cuenta
Última atualização : 2026-08-07 Ler mais