La luz del sol entró por los ventanales, bañando la cama donde los cuerpos seguían entrelazados. Killian despertó primero. Observó a Alessia dormir, detallando cada peca de su espalda con una mirada que quemaba. Ya no la miraba como una prisionera, sino como su dueña.De pronto, la puerta se abrió un centímetro. Daniela asomó su cabecita, viendo a sus padres juntos. Killian, en un movimiento felino y silencioso, se cubrió y le hizo una seña a la niña.—Papi, ¿mamá ya está curada? —susurró Dani, entrando de puntillas.Killian la subió a la cama, poniéndola en medio. Alessia despertó con el murmullo, encontrándose con los dos seres que daban sentido a su caos.—Sí, pequeña —respondió Alessia, mirando a Killian a los ojos, compartiendo un secreto que solo ellos entendían—. Papá me curó anoche.La química entre ellos era ahora una corriente eléctrica subterránea. Se comunicaban con miradas. Sin embargo, el momento se rompió cuando el teléfono de Killian vibró sobre la mesa de noche. Era u
Last Updated : 2026-09-30 Read more