Había pasado un año. Ahora Alyssa y Mike sí podía decir que vivían tranquilos y felices.—Abre la boca —le pidió ella y él obedeció con sumisión. De esa forma la mujer pudo darle una cucharada generosa de pastel que él comió sin rechistar.—¡Sonrían! —pidió el fotógrafo, captando una nueva imagen de los novios.Se encontraban en el salón de fiestas, en medio de la celebración de su propia boda, una que llegó en el momento más oportuno.El llanto de una niña llamó la atención de ambos. Enseguida dejaron lo que hacían para girarse hacia la niñera que traía a una somnolienta Dalila entre las manos.—La niña exige a sus padres para dormir.—Dámela a mí —pidió Mike y tomó a su hija de un año entre sus brazos.—Pobre, con tanto ajetreo se pasó su hora de dormir —dijo Alyssa, dándole un beso en un bracito a su niña que se había acurrucado como un gatito en el pecho de su padre, ya tranquila y emitiendo un amplio bostezo.—Se dormirá en menos de un minuto —dedujo él, al ver que la nena casi e
Zuletzt aktualisiert : 2026-10-01 Mehr lesen