—¡Lucía, piensa de forma racional! —gritó Javier, con la voz aguda por una frustración desbordante—. ¡Se trata de salvarlo todo! Tu orfanato...—¡Al diablo con sus planes! —interrumpió Mateo, con una voz no muy alta, pero que obligó a Javier a callarse al instante. Mateo clavó una mirada gélida en Hugo—. Estoy de acuerdo con Lucía —continuó, mientras apretaba la mano de ella, entrelazando sus dedos con fuerza frente a los otros dos hombres—. Rompimos ese contrato en esta misma habitación. No vamos a firmar nada más. Javier, eres mi representante, no el dueño de mi vida. Dile a la junta directiva que, si quieren salvar sus acciones, que busquen otra manera. Que no vuelvan a usar a mi esposa como cebo publicitario.Hugo se ajustó las gafas. Su rostro se veía ensombrecido por la preocupación, más allá de la temperatura fría de la habitación. —Mateo... esta noche no he venido como abogado del club, sino como tu amigo. Solo quiero que comprendas los riesgos antes de dar un paso que no podr
Última atualização : 2026-09-06 Ler mais