Rafael se alejó del área VVIP arrastrando los pies. Cada paso pesaba una tonelada; sentía que el suelo de mármol del hospital se convertía en lodo, atrapando sus zapatos como si no quisiera dejarlo ir, siendo ese, irónicamente, el lugar donde menos quería estar y, a la vez, el que más le dolía.Tenía el rostro vacío y la mirada perdida en esas paredes pálidas que pasaban de largo, como una película que hace tiempo perdió el sentido.La imagen no dejaba de dar vueltas en su cabeza, sin tregua, sin piedad.La forma en que Mateo miraba a Lucía hace un rato no era la locura ni la obsesión de la que Rafael lo había acusado tanto tiempo; era una certeza aterradora. Una convicción que no nacía de ningún contrato. Y Lucía, la mujer que amó en silencio durante diez años, estaba allí, llorando sobre el pecho de Mateo, abrazándolo como si fuera el único refugio en medio de su mundo derrumbado.—Nunca me arrepentiré de amarte.Las palabras fueron claras, no por obligación ni por cumplir con un ac
Última atualização : 2026-09-15 Ler mais