Esmeralda dormía profundamente cuando un ruido suave en la puerta la arrancó del sueño. Al principio no entendió qué había escuchado. Parpadeó varias veces, todavía atrapada entre el cansancio y la oscuridad de la habitación, mientras el sonido del pomo girando terminaba de despejarla. Se incorporó apenas sobre las sábanas y la puerta se abrió. Jason. Durante un segundo, Esmeralda se quedó inmóvil, observándolo como si su cerebro necesitara tiempo para aceptar que realmente estaba allí. Él cerró detrás de sí sin hacer ruido y permaneció junto a la puerta, con una mano todavía sobre el pomo, mientras la penumbra dibujaba su figura. Llevaba pantalones oscuros y la camisa blanca de botones que había usado durante la noche, aún metida dentro de la cintura, aunque los primeros botones estaban
Última actualización : 2026-08-12 Leer más