La lluvia de la noche anterior había dado paso a una mañana despejada y de sol deslumbrante. El aire fresco del campo perfumaba los jardines de la hacienda, donde las gotas de agua aún resplandecían sobre los pétalos de las rosas. Sin embargo, en el interior de la casona, la calma era solo una ilusión fragilísima.En el comedor principal, el silencio se rompía únicamente por el chocar metálico de los cubiertos contra la porcelana. Alessandro leía las noticias financieras en su tableta mientras daba sorbos a un café negro, y Elena, sentada al otro extremo de la mesa de caoba, apenas jugaba con una tostada sin probar bocado. La distancia entre ambos era palpable, una barrera invisible de hielo que ni el calor del sol mañanero lograba disipar.De pronto, el rugido de dos motores de alta gama interrumpió la pesada atmósfera, seguido por el sonido áspero de neumáticos frenando sobre la grava del patio frontal.Alessandro frunció el ceño, deteniendo la taza a medio camino de sus labios. Nin
Last Updated : 2026-09-30 Read more