A la mañana siguiente, antes de que saliera el sol, Vladimir despertó como todas las mañanas, con Valeria pegada a su pecho, respirando tranquila, ajena al mundo que los rodeaba. Se puso a pensar, desde cuándo había empezado a sentir esa calma tan particular solo cuando estaba con ella, su sueño era más ameno, más profundo, y aquellas pesadillas que lo atormentaban noche tras noche ya no existían.Él, un hombre que no soportaba ni siquiera que entraran a su habitación, ahora parecía todo lo contrario, pues le gustaba esa nueva etapa que estaba viviendo. Le gustaba dormir con su esposa y que esta se pegara a él como un koala, buscando su calor como si ahí encontrara refugio.Se levantó con cuidado, tratando de no despertar a Valeria, y mientras se duchaba no podía dejar de pensar en todos esos cambios que había estado experimentando últimamente, cambios que jamás imaginó sentir.Cuando de repente sintió unos brazos que lo abrazaban desde atrás y una piel tan suave que se pegaba a su cue
Last Updated : 2026-09-10 Read more