Lucía no pensó que decir te quiero cambiaría demasiado las cosas entre ella y Gabriel. Después de todo, ambos sabían desde hacía mucho que los sentimientos no habían desaparecido completamente. Sin embargo, durante los días siguientes hubo una cercanía diferente. No más intensa ni más exigente, solo más sencilla. Ya no parecían evitar ciertas palabras por miedo a que significaran demasiado. Gabriel podía despedirse diciéndole que la quería sin añadir nada detrás y Lucía podía responder sin sentir que acababa de firmar un contrato invisible. Seguían viviendo separados, mantenían sus horarios y no habían empezado a verse todos los días. La relación avanzaba despacio y por primera vez Lucía no sentía necesidad de empujarla hacia algún lugar.El sábado decidió estrenar la cámara que Gabriel le había regalado fuera del jardín de la casa blanca. Había gastado casi medio rollo fotografiando árboles, niños y fachadas antiguas, así que propuso caminar por la Zona Colonial temprano, antes de qu
Última actualización : 2026-08-20 Leer más