Serena se sentó frente a Dante en su estudio, secándose los ojos con un pañuelo, con los hombros temblando ligeramente. —Me siento terrible —dijo, con la voz temblorosa—. Todo este asunto con tu madre y Sofia, el dinero, las peleas. Es por mi culpa, ¿verdad? Si yo no hubiera estado por aquí, nada de esto estaría pasando. Dante dejó los papeles que estaba revisando y se movió para sentarse a su lado, con su expresión suavizándose al instante. —Oye, no digas eso. Esto no es tu culpa. —Se siente como si lo fuera —dijo Serena, sorbiéndose la nariz—. Sofia está pidiendo todo este dinero, tu madre está furiosa, todos están peleando, y todo empezó por el hecho de que yo estoy en tu vida. Odio ser la razón de toda esta tensión en tu familia. —Tú no eres la razón —dijo Dante, acercándose para apretarle la mano con suavidad—. Esto no es por ti. —¿Estás seguro? —preguntó Serena, mirándolo con los ojos grandes y vidriosos—. Es que siento mucha culpa. —Estoy seguro —dijo Dante, atrayéndola
Última atualização : 2026-09-15 Ler mais