CAPÍTULO 93: La marcha de los imperios. Isabella ManciniHabía despertado ahogada por una pesadilla. Cuando tanteé el costado de la cama y sentí el vacío helado de las sábanas, sumado a la imposibilidad de comunicarme, de llamarlo a él, tras la destrucción de mi teléfono, entré en un pánico ciego. Las lágrimas me brotaron sin control, sofocándome. Por eso, cuando Nicolás me envolvió en sus brazos, sentí que los pulmones volvían a llenárseme de aire.Escuchar la confesión de sus miedos fue una conmoción profunda. Me desarmó entender que la despiadada Bestia de Italia, el Capo absoluto de la 'Ndrangheta, albergaba un terror voraz a perderme a mí, una mujer tan común como yo. En el fondo comprendía su angustia, porque esos mismos pensamientos me torturaban a menudo: él era un hombre poderoso, influyente, empresario, sumido en un mundo implacable, capaz de elegir a cualquier mujer del planeta. ¿Cómo podía yo competir contra eso?Pero allí estaba él, rendido y vulnerable contra mi pec
Last Updated : 2026-10-16 Read more