Elizabeth WardwellSi la tensión en la enfermería fuera una cuerda, Ámbar acababa de entrar con unas tijeras oxidadas dispuesta a cortarla.Se quedó allí, en el umbral, luciendo como una mártir de cuadro renacentista: pálida, con los ojos húmedos y esa expresión de "solo quería ayudar" que me daban ganas de vomitar.Drake ni siquiera se movió de la camilla, pero el aire a su alrededor se volvió tan frío que juro que vi mi propio aliento.Su brazo, ahora vendado gracias a mi paciencia de santa, estaba rígido a su costado.—Drake... —la voz de Ámbar tembló. Un toque clásico.Si no fuera porque sabía cómo era, casi le habría dado un premio por la actuación—. Por favor, déjame explicarte. Lo que pasó en el bosque, el escape... solo intentaba proteger a Beth. Sabía que Cressida...—Basta —la cortó Drake.No gritó.Su voz fue un latigazo seco, bajo y letal.Se puso en pie con una lentitud depredadora que hizo que Ámbar diera un paso atrás instintivamente—. No me interesan tus explicaciones,
Última actualización : 2026-08-14 Leer más