Elizabeth Wardwell.Si alguien me hubiera dicho hace un mes que vería al Rey Lycan y al líder de los rebeldes caminando juntos por el salón principal como si acabaran de regresar de un retiro espiritual de "cómo no matarse en el intento", le habría sugerido que dejara de lamer sapos alucinógenos.Pero ahí estaban.Drake, Michael, Martha, Dominico y Ámbar. El quinteto del apocalipsis, entrando en casa y dejando a todo el harén y a mí, con la boca abierta.El silencio que siguió a las palabras de Martha fue tan denso que casi se hacía imposible respirar. Las consortes, estaban mudas.Sus mentes, usualmente ocupadas en planear cómo hacerme la vida imposible o en qué perfume usar para atraer al rey, estaban tratando de procesar por qué el enemigo número uno de la corona caminaba al lado de su majestad.—Pequeña —Martha se acercó primero, con esa elegancia que solo una bruja de su calibre puede mantener después de, presumiblemente, haber estado huyendo por bosques y lidiando con el mal humo
Última actualización : 2026-09-04 Leer más