—¿Qué tiene de increíble? —respondió Dennis.Aletta se sobresaltó, y el teléfono se le cayó de las manos al instante. —¡Ay! ¡Dennis! ¡Me asustaste!Dennis no respondió. Recogió el teléfono del suelo y miró la pantalla que aún reproducía el video. Sus ojos se entrecerraron bruscamente, mirando fijamente a Aletta.—Cómo te atreves a ver este tipo de videos —la reprendió Dennis.—¿Y qué tiene de malo? El video me apareció solo en mi inicio, no es mi culpa —se excusó Aletta.Dennis le mostró la pantalla del teléfono. —¿Apareció solo, dices? ¡Esto está en tu barra de búsqueda, Aletta! Es cierto que nunca uso redes sociales, ¡pero no soy estúpido!Aletta se levantó de su asiento y replicó: —¡Solo tenía curiosidad, Dennis! Bueno, ya, ¿qué importa? Soy una mujer normal, es natural que me guste ver ese tipo de cosas. ¡Si a ti te pusieran a ver mujeres sexys, seguro que se te saldrían los ojos! —dijo Aletta mientras cruzaba los brazos sobre el pecho e inflaba los labios en un puchero. Ella tamb
Última actualización : 2026-09-02 Leer más