51Un escalofrío recorrió a Aria ante sus irracionales palabras. Alargando las manos hacia su pecho, le agarró un seno en cada mano y empezó a amasarlos despacio, haciéndola arquear la espalda de placer.Al ver que lo estaba disfrutando, esta vez los apretó con brusquedad, arrancándole un gemido entrecortado.Era una mezcla de dolor y placer, y el cuerpo de Aria tembló ante la sensación.—Tú quieres esto, Ariana —lo dijo con un tono neutro, como si estuviera seguro de ello.Sacó su verga y la hundió en su cueva profunda, con movimientos lentos y firmes, estirando sus paredes hasta tocar su útero.Aria jadeó ante lo bien que se sentía, con las lágrimas deslizándose por el rabillo de los ojos. No lloraba por el dolor; tenía que admitir que todavía dolía un poco… Pero se sentía tan bien.Su longitud entera estaba enterrada en lo profundo de ella, estirándola al extremo; cada embestida le enviaba oleadas de placer por todo el cuerpo.Volvió a amasar y apretar sus senos con brusquedad, y e
Dernière mise à jour : 2026-09-11 Read More