Elisa sintió un fuerte latido en su corazón, sus ojos se abrieron más de lo normal. "Por favor, que no la haya visto. No puede ser que la haya visto." Gael entrecerró un poco los ojos, como si algo hubiera despertado su inquietud. —¿Tienes alguna marca en la espalda? Elisa sintió que toda la sangre se le iba del rostro, pero logró conservar una apariencia calmada. —¿¿Una marca?? No, señor Beaumont, no poseo ninguna. Gael continuó evaluándola por unos instantes, como si intentara juzgar la veracidad de sus palabras. Elisa presionó el vestido contra su figura y desvió ligeramente la mirada. —Si no le incomoda, preferiría terminar de vestirme. Me siento bastante incómoda si alguien entra mientras trato de cambiarme. Por un breve momento, Gael mantuvo una expresión seria. Sin embargo, al escuchar su última palabra, una leve sonrisa se asomó en su rostro. —Está bien. Se dio la vuelta y se dirigió hacia la salida. —Tómate tu tiempo. Gael abandonó la habita
Última actualización : 2026-08-16 Leer más