La ansiedad me carcomía por dentro y sentía cómo las manos me sudaban frío mientras contaba los segundos.Finalmente, la puerta se abrió de nuevo. El hombre, sin decir una sola palabra, me hizo un leve gesto con la mano para indicarme que entrara.Al cruzar el umbral, me quedé sin aliento; por dentro, el lugar era hermoso, sacado de un auténtico cuento de hadas. Techos altos, acabados perfectos y una elegancia que me hizo abrir la boca de sorpresa. Caminé detrás de él, sintiéndome completamente fuera de lugar, hasta que me señaló un enorme mueble.—Espere un momento aquí, por favor —me dijo con tono seco.Me senté apenas en el borde del asiento, temiendo incluso ensuciarlo con mi ropa prestada.El silencio de la casa era tan profundo que podía escuchar mi propia respiración. Sin darme cuenta, empecé a mover el pie de arriba abajo, un viejo tic que aparecía cada vez que los nervios me dominaban.Después de varios minutos, el hombre apareció en la sala.—Señorita Olivia Cortez, por aquí
Last Updated : 2026-07-27 Read more