Me sorprendió toda aquella revelación, aunque no pude evitar pensar que para Victoria, Abigail era su favorita. Quizás sería difícil reemplazarla.—Para mí, la integridad es innegociable —continuó Leonardo—. Además, estoy convencido de que, incluso con su deficiencia visual, Alessandro jamás se casaría con una mujer de carácter defectuoso. Para mí, la belleza o el dinero no sirven de nada si el alma y los valores de la persona están dañados.Habló con calma, mientras observaba cómo sus dedos tamborileaban con suavidad en el reposabrazos de su silla. Escuchaba atenta su confesión, en silencio y estupefacta. No me atreví a opinar nada. Por un lado, intuía que Leonardo quizás buscaba una opinión o simplemente desahogarse con alguien fuera de las intrigas de su propia familia. Por el otro, el peso de sus exigencias me asustaba; si Abigail, con toda su riqueza y su cuna, no daba la talla para los Visconti, ¿qué esperaban de mí, una simple niñera?Apreté a Sofía un poco más fuerte contra m
Last Updated : 2026-10-14 Read more