La noche había caído sobre la mansión Willson, pero en la habitación principal ninguna de las lámparas lograba disipar la sensación de tristeza que se había instalado allí. Ernesto Willson permanecía acostado sobre una cama demasiado grande para un hombre que, en los últimos meses, había perdido gran parte de su fortaleza.Su rostro estaba más delgado, sus mejillas hundidas y una palidez enfermiza cubría su piel. Cada respiración parecía exigirle un esfuerzo que antes habría considerado insignificante. A un lado de la cama, Viola permanecía sentada en una elegante silla, sosteniendo una taza de agua entre las manos mientras fingía preocupación.Para cualquiera que la observara, habría parecido una esposa dedicada que no se apartaba de su marido ni siquiera durante sus peores momentos.Pero detrás de aquella expresión dulce había una mujer que, durante años, había aprendido a ocultar sus verdaderos pensamientos con una habilidad impecable.Ernesto abrió lentamente los ojos y miró hacia
Last Updated : 2026-10-08 Read more