Bruno mantenía en el rostro aquella expresión controlada de siempre, casi demasiado tranquila para alguien que aparecía sin avisar en casa de otra persona. — Perdona que aparezca sin avisar. — dijo él, mirando a Marcelo. — Vi lo que pasó en las noticias… pensé que podrías necesitar hablar. Marcelo frunció ligeramente el ceño, aún sorprendido, pero sonrió. — Gracias por la preocupación. milena apareció detrás de Marcelo por curiosidad de saber quién era. En el segundo en que vio a Bruno, su cuerpo entero se puso rígido. El corazón dio un latido tan fuerte que pareció resonar en los oídos. Bruno desvió los ojos hacia ella. Su mirada cambió en el mismo instante. Una sonrisa pequeña, casi imperceptible, surgió en el rabillo de su boca. Luego volvió a mirar a Marcelo como si nada hubiera pasado. — ¿Puedo entrar? — preguntó. Marcelo abrió un poco más la puerta, aún sin percibir la tensión que había surgido detrás de él. — Claro. Entra. Bruno dio un paso adelante; fue enton
Última atualização : 2026-09-18 Ler mais