Leyó el mensaje de Marcus tres veces de pie junto a la encimera de su cocina, mientras el café que acababa de moler se enfriaba a su lado, intacto.Vivienne ha pedido otra reunión. Esta vez más larga y privada, sin los límites que había en el café. Quiere darte espacio para que finalmente termines algo que, según ella, nunca pudiste terminar hace un año, en la sala de juntas.Dejó el teléfono y volvió a tomarlo dos veces antes de permitirse creer realmente que era cierto y no alguna versión de esperanza en la que, sin darse cuenta, había empezado a convencerse.Su primer instinto, de pie allí, fue el de siempre, surgiendo de manera automática e involuntaria antes incluso de que se diera cuenta de que estaba apoderándose de él. Debía planear aquello cuidadosamente. Debía pensar exactamente qué decir, redactarlo como había redactado la carta, cuatro versiones, cada una probada y perfeccionada hasta encontrar la que llegara exactamente donde quería que llegara.Se detuvo a mitad de aquel
Zuletzt aktualisiert : 2026-10-02 Mehr lesen