ALEXHabían pasado un par de días en el palacio de hielo. Observé por la ventana, todo igual como si nada particularmente distinto sucediera en aquel reino. Tal como el hielo que lo cubría, todo aquel lugar permanecía congelado en el tiempo. Daba la impresión de estar en otra época, en otro mundo, en una dimensión distinta. Me sentía agotada, miré mi brazo, con marcas de mordidas aún frescas. Cada día era igual: Cassian llegaba a mi habitación y las esclavas de turmalina negra me obligaban a seguirlo por todo el castillo, oyéndolo hablar de cosas sin sentido y de su particular poder y cualidades únicas. Volvía a ofrecerme todo el mundo y las riquezas que pudiera solo imaginar, para luego hacerme volver a mi habitación. Cada día junto a su aterradora presencia, cada día soportando su arrogancia y narcisismo, para luego, sufrir nuevamente su mordida en mi brazo y es que, beber mi sangre se había vuelto prácticamente un ritual de apareamiento para él. Agradecía que jamás buscara nada
Última actualización : 2026-09-04 Leer más